La
comunicación juega el papel de investigador social y después, de sensibilizador
y concientizador a través de la difusión de esta información (reconstrucción de
la memoria).
Si
se enfoca, la comunicación es una
herramienta facilitadora para la reconstrucción de la memoria, ya que el
comunicador haciendo uso de sus facultades de ser social y de sus materiales de
comunicación, y siendo un investigador meticuloso, puede hacer de esto una
tarea efectiva.
La
manera en qué es vista e interpretada una situación es diferente dependiendo de
qué campo la analice, en este caso, si es analizada la memoria de una persona o
de un grupo en general, por la comunicación y las herramientas que utiliza
(Lectura de testimonios, registros audiovisuales, análisis de noticias y demás)
va a tener una interpretación no solo más personal, si no más social y
consiente de la realidad cultural que posee debido a que es una disciplina que
exige conocimientos culturales, antropológicos, sociales, lingüísticos,
etcétera, todos ellos ubicados en la sociedad actual y su estado económico,
político y cultural, y enfocados en una manera eficiente de dar a conocer.
Por
ejemplo, “Como una de las herramientas indispensables que el científico social
contemporáneo tiene en su equipaje de absorción de la realidad, se encuentran,
además del legendario diario de campo y la grabadora de audio, la cámara
fotográfica y de vídeo. A través de las imágenes capturadas, en intrépido
observador espera poder volver a situarse en ese espacio/tiempo de percepción
que es el campo, y así, analizar elementos que a primera vista no había notado.
De
este modo, lo audioviusal enriquece el trabajo de campo, y su función como
instrumento es pleno…” (Germán Arango, Camilo Pérez. Atrapar lo invisible)
Por
otro lado, la investigación que puede hacer un comunicador, o grupo de
comunicadores, suele ser participante, dando así datos confiables e información
sensibilizada y senbilizadora debido a la cercanía y la experiencia personal
que tiene el investigador en las situaciones en las que se encuentra
trabajando.
El
conflicto puede ser testimoniado y entendido por quienes sufren de sus
consecuencias, ellos pueden dar cuenta de por qué es contraproducente, cuáles
son sus posibles causas, cuáles son las posibles soluciones, por qué se debe
solucionar y demás. Todo ello porque viven las atrocidades de esto. Sin embargo
es importante y necesario que cada Colombiano y habitante del país se sienta
involucrado en el conflicto, ya que directa o indirectamente, todos lo estamos,
así no nos demos cuenta o así lo ignoremos.
La
comunicación, desde su trabajo investigador y, posteriormente, su trabajo
difusor de la reconstrucción de la memoria de las personas afectadas
directamente por el conflicto, hace más posible el hecho de que los colombianos
sientan esas tragedias como propias y no como ajenas. Una vez haya conciencia y
sentimiento por parte de todos los habitantes del país, se podría evidenciar
solidaridad, hermandad, tolerancia y demás valores que son necesarios en
nuestra sociedad actual para la mejora de las condiciones tanto físicas como
emocionales en las que se desenvuelve.
Una
vez haya conciencia real de lo que es el conflicto y cómo ha afectado y seguirá
afectando, se puede mejorar en muchos aspectos; desde la confrontación,
aceptación y superación de un pasado violento y triste, hasta la construcción
de un futuro más ameno, menos violento y más solidario en Colombia.










